martes, 30 de junio de 2009

CINE >> STALKER, de Andrei Tarkovsky




Ayer noche vi Stalker de Andrei Tarkovsky.
Espero que no suceda como me pasó hará un par de días en el curro, que ningún compañero, no sólo no la había visto, sino que ni siquiera había oído hablar ni de ella ni de su director.

La película, que sobrepasa las 2 horas y media, necesita de un especial estado de ánimo por parte del espectador, por cuanto requiere de él la necesaria complicidad para sobrellevar el despacioso tempo que establece el director desde el primer plano.
Rodada en sepia y en color, sepia para la ciudad y color para La Zona, nos habla de un lugar prohibido en el que no se sabe si cayó un meteorito, explotó una bomba o fue cosa de una civilización alienigena, justamente La Zona, a la que la gente peregrina buscando La Habitación.

La utilización del sepia para dibujar una ciudad fantasmal, inhospita, se recrea con especial detalle en las texturas de paredes o maderas, o en el rostro y cabello de los protagonistas. La música de Eduard Artemyev presta el elegante contrapunto a alguna de las escenas.

Destacaría el viaje en la vagoneta, el silencio entre los 3 protagonista y los primeros planos de la Zona, y también la fotografía del que llaman "molino de carne".

Intensa, poderosa, despaciosa, metafísica... Cine con mayúsculas, no apto para gente con prisa.