lunes, 13 de julio de 2009

MÚSICA (colaboración) >> La Colombina en la Ig.San Julián (Málaga)



(Colaboración de Antonio CG.)

Ayer disfruté (7 de julio) del concierto que ofreció el grupo vocal LA COLOMBINA, que demostró el por qúe es uno de los conjuntos más importantes no sólo del panorama vocal español sino del europeo en general. Tanto Josep Cabré como Josep Benet se mantienen fieles al conjunto mientras que las voces "femeninas" han ido cambiando con el paso de los años. Ahora mismo el grupo cuenta con la excepcional soprano Raquel Andueza. Completa el cuarteto el joven contratenor José Hernández Pastor. Todos los integrantes brillaron a un nivel extraordinario pero, sin lugar a dudas, destacaron Raquel Andueza por la belleza de su timbre y la seguridad de su emisión (apostaría a que no falló una sola nota) y Josep Cabré con su voz dúctil, fácil en los agudos y rotunda como un bajón en los graves.

Aun cuando el repetorio era autero (motetes de T.L. de Victoria y diversos cantos llanos que se pueden encontrar en su última grabación para el sello K.617) el conjunto se mostró especialmente atento a los acentos, con gran variedad de dinámicas e intensidad, lo que le dio mayor brillantez a la interpretación. No quiero pensar en cuáles habrían sido sus prestaciones de haber elegido, por ejemplo, las villanescas de Francisco Guerrero, de quien interpretaron como bis "Niño Dios d'Amor Herido".

El público supo valorar la extraordinaria calidad del repertorio como la labor de los cantantes. Pocas veces se puede asistir a una interpretación más afinada ni más matizada que la que ofrecieron ayer los componentes de La Colombina.

Para concluir el programa oficial interpretaron un maravilloso Ave Maria Stella y un Magnificat de segundo tono, lo que acabó desatando la evidente auforia del público. Al bis ya apuntado, sumaron los intérpretes otro cuyo nombre desconozco.

Un concierto excpcional con un repertorio y un conjunto de primera fila. Lástima que la iglesia elegida fuera tan pequeña y el calor tan grande. De ahí que algunas marujas quisieran protagonizar el concierto batiendo sus abanicos hasta el punto que a veces me pareció que escuchaba motetes a cuatro voces con acompañamiento de abanico obligado.

Los organizadores del concierto deberían replantearse la gratuidad de un evento de esta índole porque un grupo como La Colombina no se merece el comportamiento tan poco respetuoso de algunas impresentables. En fin ... que para otra ocasión lo mejor sería cobrar diez o viente euros aunque sólo fuera para librarse del público ocioso, curioso e irrespetuoso.

Al finalizar estuve charlando brevemente con Josep Cabré y Josep Benet. Lástima que Raquel Andueza tardara más de la cuenta en desvestirse (lució tan hermosa tanto con su espectacular vestido como con su bellísima voz) porque tuve que marcharme sin poder felicitarla. ¡Una verdadera pena!

(Colaboración de Antonio CG.)