viernes, 18 de diciembre de 2009

TERROR >> Un clásico del terror para la Navidad



Título: Los tres impostores
Título Original: The Three Imposters or The Transmutations
Autor: Arthur Machen
Año: 1895
Páginas: 184 páginas
Editorial: Alianza Editorial, Biblioteca de Fantasía y Terror
Encuadernación: Tapa blanda

En la Contraportada del libro se lee: A caballo entre el relato de aventuras y el cuento de horror cósmico, la obra de Arthur Machen (1860-1947) constituye un precedente inmediato del género de terror cultivado por la escuela de los Mitos de Cthulhu. Autor de una docena de títulos (en los que, según H. P. Lovecraft, "los elementos de espanto soterrado llegan a adquirir una sustancia y una agudeza realista casi incomparables"), Machen dio un nuevo rumbo al relato fantástico, incorporando a la imaginación elementos procedentes del pasado romano y de los misterios celtas de su Gales natal. Los tres impostores - que imita en su estructura a la "Nuevas mil y una noches" de Robert L. Stevenson- es un ingenioso encadenamiento de episodios perfectamente trabados, llenos de sorprendentes hallazgos y narrados en un estilo depurado. Los hilos del relato van formando, en el marco de un Londres propicio a todos los azares, una complicada trama cuyo desenlace viene a cerrar el círculo abierto al comienzo de la narración. El volumen incluye algunos episodios tan famosos como "La novela del sello negro" o "La novela del polvo blanco", de presencia casi obligada en las antologías del cuento de terror.

Advertiros desde ya que el Prólogo, de apenas 5 páginas, parece querer ir a la contra del lector, dada la cantidad de nombres que aparecen y los pocos datos que el autor facilita para unirlos de una manera lógica. Es como si Machen te estuviese diciendo entre líneas: espera un poco que todo caerá en su sitio. No hay que deseperar.

Novela matrioska, es decir, estructurada en cuentos dentro de cuentos. El primero, La aventura del Tiberio de oro, es el que permite al lector descansar de la fatiga de ese Prólogo. Luego vendrán El encuentro en la calle, La novela del valle oscuro, Aventura del hermano desaparecido, La novela del sello negro, Incidente en una taberna, La imaginación decorativa, La novela de la doncella de hierro, El recluso de Bayswater, La novela del polvo blanco, Extraño suceso en Clerkenwell, La historia del joven de anteojos y la Aventura de la residencia abandonada.



La obra tiene ese regusto que buscan los consumidores de literatura gótica ... un Londres en el que suceden cosas extrañas, niebla, personajes ambiguos y oscuros intereses... Por haber hay hasta la mano de un esqueleto. A La novela del polvo blanco le encuentro cierto aire pre-lovecraft.

Como era de esperar, Machen cierra perfectamente la obra, dando respuesta a todo aquello que había quedado sin responder, uniendo los personajes principales. Algo así como un puzzle del que creías que faltaba alguna pieza. Pero están todas y al final el resultado es más que notable.
A mí me ha gustado mucho, más que El Terror, por su estructura, por su inteligencia.

Una obra a conocer por aquellos de vosotros que améis estas obras terroríficas. Muy notable. Os lo dijo el susurrador de la Octava Noche.

4 comentarios:

Deusvolt dijo...

Jope, ¡pues me estás descubriendo un montón de obras que desconocía! Muchas gracias por esta magnífica reseña, Alejandro.
Aprovecho la ocasión para desearte Felices Fiestas!
Un abrazo.

ALEJANDRO CASTROGUER dijo...

Quizás ése sea mi mayor interés con este modesto blog, dar a conocer algunas obras menos conocidas pero grandes clásicos de los distintos géneros.

Y estos Tres Impostores es una obra muy intensa y muy bien finalizada. De todas formas te recomiendo tambien de este autor "El terror", una novela escrita en plena Primera Guerra Mundial, acerca de una supuesta invasión alemana en territorio británico.

Feliz Navidad a ti y a los tuyos también.

oriafontan dijo...

Buena entrada.

Parece que no le falta de nada a la obra desde luego. Muy del gusto de Borges sin duda este autor.

¡Felices Fiestas a tod@s!

ALEJANDRO CASTROGUER dijo...

Gracias, Oriafontan. Tu frecuente interés por el blog no hace más que llenarme de orgullo.

Un abrazo a Deusvolt, Oriafontan y Klaus Hache, hijos predilectos de esta octava noche.

Y FELICES fiestas.